Querido compañero,
Te escribo la presente porque he de despedirme de ti. Para mí las despedidas nunca son bonitas, las odio, me parecen horribles e inútiles. De las personas que nunca más vas a volver a ver no te despides. No a conciencia.
He de lamentar haber perdido algo mío. Lamento la pérdida de esa parte de mí que se ha desprendido para siempre y no eres tú. Supongo que es parte de mi 'dignidad'. Ya ves, a mí eso siempre me había parecido absurdo y jamás me había sentido humillada. No te preocupes, no es culpa tuya, yo lo he permitido. Tendría que lamentar no haber sido perfecta, pero no lo lamento, me enorgullezco. Soy de esas personas que no soportan a la gente que siempre sonríe, que respeta a todo el mundo y nunca tiene un día más triste que otro. Yo no soy así. Como he dicho muchas veces 'yo es que soy muy sufrida'.
(voy a repetir el verbo 'lamentar' porque yo no me arrepiento de nada, sólo lamento que haya sido así)
Lamento haberme entregado al verano, a los kilómetros y a las distancias. Lamento haber invertido mis posesiones temporales y económicas en algo que no logro entender, en algo que no puedo explicar y en un final de catástrofe donde no me atrevo a dar ni un mísero paso hacia adelante.
Supongo que este es el precio que he de pagar por haber sido tan asquerosamente feliz. Por haber sonreído tantas veces por la calle sin saber el por qué, por haber creído que iba a ser feliz por siempre jamás y por pensar que mi vida era perfecta.
También es el precio del engaño, por haberme tropezado tantas veces. La prueba irrefutable está en todas las veces en que yo le di un significado a una canción y tú otro. Creía que vivíamos en un mundo perfecto y fíjate, tú vives en uno, y yo vivo en otro. Quizás es verdad que la distancia no es algo meramente físico.
Ahora tendría que estar agradecida, supuestamente, por haberme enseñado todo esto y para que no me vuelva a pasar pero sé que no va a ser así. No te estoy agradecida. Pero espero que no me vuelva a pasar nunca más.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
Al final, distancia es lo único que permanece. Incluso la más ínfima, es una distancia infinita.
no desprecies lo que viviste
en ese momento eras feliz
nadie puede hacer que vuelvan
ahora vive de ese recuerdo
y labra nuesvos recuerdos
eso es la vida
y despidete de mi
Publicar un comentario