A veces se me emborrona la mente.
Es como un nubarrón gris que primero va proyectando su sombra para finalmente encerrar mi poca lucidez y claridad. Ahora mismo puedo notarlo. No alcanzo a detectar las palabras que llevan tilde. A veces no las acentúo correctamente.
Es en ese momento en que los ojos me empiezan a picar... pero no tengo ganas ni intención de rascarlos... Se humedecen, se quedan entumecidos, contrariamente a la desesperación que este estado me provoca y mis ojos no pueden ver nada a la vez que mi cabeza no puede pensar en nada.
Es un estado que me entristece. La tristeza me empieza a invadir, lo noto cuando eso ocurre. Y si intentara explicarlo con palabras no podría, tan sólo podría decir una a sabiendas de que en un porcentaje (más o menos elevado) sería injusto. Y esa palabra es tú.
domingo, 29 de marzo de 2009
lunes, 9 de marzo de 2009
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