Los días se me pasan más rápido así. Qué cosas. Antes se me pasaban lentos, cuando era cuenta atrás, ahora se me pasan volando, ahora que empiezo a contar.
Cada día amanece, tarde para mí, me sociabilizo, me junto con individuos de mi propia especie y mantengo diferentes relaciones: simbiosis, carroñismo, parasitismo... todo depende.
Y cuando me quiero dar cuenta entra la noche, y no me refiero a la oscuridad puesto que en esta época del año oscurece muy pronto. Eso, que cuando me quiero dar cuenta me he perdido la puesta de sol desde mi balcón pero suele valer la pena, porque sé que de este modo me quedan muchas más por ver.
Voy a empezar a pensar que me gusta así, aunque sé que es mentira, pero me gusta así. Me gusta que las noches sean más largas que los días porque así falta menos para el día siguiente y siempre falta menos para ese día del que, poco a poco, gotita a gotita, el grifo se va secando y cada vez me importa menos.
¿Qué importa creer una cosa u otra si no sabes cuál es la realidad? ¿Qué haces? Inventarte noches en lugar de días.
domingo, 7 de diciembre de 2008
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1 comentario:
me vuelve muy loca cómo escribes marimari.
tú di que sí, aunque sea engañándote, edulcora un poquito las cosas :)
:*
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