miércoles, 12 de noviembre de 2008

A quien vivía conmigo en otro mundo.

Antes no vivía en este mundo. De verdad. Vivía en un mundo que no era el nuestro. Un mundo donde las cosas eran como y cuando queríamos, donde podíamos decir todo lo que queríamos y las cosas bonitas las compartíamos.
No quiero decir que ya no las comparta, pero quizás sería el momento de pensar que realmente no vivimos en nuestro mundo. Más bien ya no hay nuestro mundo. Cada día me doy más cuenta de que cada persona de este mundo vive en su propio mundo, y en ocasiones, los mundos se alejan prácticamente sin remedio.
No sé si será el egoísmo, la falta de tiempo, el cambio de rutina... la vida cambia. Cambia mucho. Y 7 u 8 años dan para mucho, sin duda. De todos modos, y de manera irracional, creo en la esencia y creo que una de las razones por las que ahora (hoy) estoy aquí es porque sigo rechazando el mundo.
Llamadme idealista empedernida.

Seguramente las personas que me conocen creen que yo no soy para nada optimista y mucho menos ambiciosa.

Pero es que hubo un tiempo en que no vivía en el mundo, y me gustaba no vivir en él.

No hay comentarios: