La verdad es que no recuerdo ningún día lluvioso que fuera triste. A mí los días tristes siempre han llegado con el sol y preferiblemente en mayo.
Esta vez hace sol y no hace frío. Hace un día genial. Hoy hay asientos en el metro para todo el mundo e incluso he visto gente que daba dinero 'para el billete de tren'. Vamos, lo nunca visto.
Es el día en que parece que todo el mundo tiene suerte menos tú. Que todos los problemas se arreglan menos el tuyo. Y te ahogas como si estuviera lloviendo a mares, con viento y en dirección contraria a la tuya mientras caminas. Como cuando en invierno hace viento, helado, del que pincha y no te deja respirar y te arden las orejas. Y te despeina.
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1 comentario:
Niñaaa!!!!que no se te ve ese pelo despeinado! ;)
Fins demà!
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