miércoles, 29 de abril de 2009

Paseos en bicicleta.

Nunca he pedido una persona perfecta. Ni siquiera que lo fuera para mí.
Supongo que es por eso que nadie puede pedirme que sea perfecta.
Y estoy plagada de defectos.
Hasta la médula.

A veces creo que todo yo soy un defecto. Nunca tengo la sensación de estar haciendo algo grande, algo genial para alguien o para mí.
Cuando creo que hago algo beneficioso para mí antes o después aparecen las dudas... y siempre me rindo. Siempre he acabado rindiéndome. (Bueno, no siempre).
Y, cuando planeo algo que creo que sorprenderá a otra persona, que le encantará, que le hará sentirse bien, querido, arropado y 'pensado' (sí, esa sensación de satisfacción cuando te das cuenta de que alguien ha pensado en ti... no sé el resto del universo pero yo no la tengo muy a menudo) lo ejecutas, lo entregas, lo das, envías aquello que planeaste, por lo cual te relamiste como un gato cuando su amo sostiene su latita donde el animal no puede alcanzarla... de repente... (yo siempre pensé que después de un 'de repente' venía algo bueno) de repente no hay nada. O sí pero no lo ves. O no lo veo yo.
Y con esos actos intento ser perfecta. Intento dentro de mis principios y de mi voluntad hacer algo que la otra persona espera de mí... o mejor aún... no espera pero quiere.
Y son tantísimas las veces que no da resultado o que los resultados se van a la mierda por algo que has intentado evitar mil veces, incluso involuntario, que me planteo ya hasta qué punto merece la pena seguir esforzándote.

Seguramente, antes de que me de cuenta, me 'entregarán' algo que me hará sentir 'pensada' y entonces encontraré la razón por la cual todo vale la pena. Pero en estos momentos desearía que alguien me sentara frente a una pantalla donde se proyectara, como eso que dicen que pasa cuando te vas a morir, todas las cosas buenas que han merecido la pena a lo largo de mi vida.

En definitiva, todas las veces que caíste de la bicicleta cuando aprendías a montar en ella, todas las rodillas rascadas y las piedras metidas por debajo de la piel que sirvieron para disfrutar de un paseo maravilloso en un precioso atardecer de verano.

2 comentarios:

paola dijo...

maria pero que te pasa ultimamente?
un besoito guapa!

paola dijo...

y donde??
porque el otro dia fui al maremagnum a emborracharme con bobby, bueno fuimos a un sitio secreto al lado del mar
pero no miramos tiendas
donde estas??